Si pensabas que la novela de Ricardo Martinelli ya había llegado a su último capítulo, agárrate porque esto sigue. Resulta que el exmandatario panameño, asilado en la Embajada de Nicaragua en Ciudad de Panamá, ya tenía su salvoconducto en mano para irse tranqui a Managua. Pero órale, que la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, le soltó un “mejor no te muevas, compa”, porque según ella, hay gato encerrado y huele a emboscada.
Murillo, que nunca pierde oportunidad para soltar un discurso digno de película de teoría conspirativa, salió en cadena nacional diciendo que el gobierno panameño primero le dio el pase libre a Martinelli, pero casi al mismo tiempo le activó una alerta roja en Interpol. O sea, le dijeron “vente” y después “si sales, te agarramos”. Según Nicaragua, esto es una trampa de campeonato y no piensan prestarse para el show.
Mientras tanto, el gobierno panameño dice que el salvoconducto es “por causas humanitarias” para que Martinelli pueda tratarse su salud en mejores condiciones, pero la pregunta del millón es: ¿le creen? Porque la cosa está que arde y aquí nadie sabe en qué momento el exmandatario podría convertirse en la versión centroamericana de Tom Hanks en “La Terminal”. ¿Salir y jugársela o quedarse en la embajada viendo cómo se resuelve el drama? Seguiremos informando…