Si creías que la política en EE.UU. ya era un circo, prepárate porque Elon Musk acaba de agregarle fuegos artificiales y billetes de a millón. Sí, el mismísimo magnate de los autos eléctricos y las misiones espaciales aterrizó en Green Bay, Wisconsin, para hacer algo que no se ve todos los días: repartir cheques de un milloncito de dólares a dos votantes. Porque claro, cuando eres multimillonario, las campañas políticas se manejan como propinas de restaurante.
El “Tío Elon” no llegó con las manos vacías. Se plantó en el evento con un sombrero de queso (porque Wisconsin, obvio), repartiendo billetes como si fueran boletos de lotería ganadores. Todo esto en el marco de una elección clave para la Corte Suprema del estado, un proceso que podría cambiar el rumbo de la política estadounidense. Y, como si fuera poco, lo hizo con un discurso digno de un supervillano de película: “Esto es para el futuro de la civilización”. O sea, según él, sin estos milloncitos, la humanidad está condenada.
Pero, claro, no todos se tomaron con humor la generosidad de Musk. El fiscal general de Wisconsin intentó frenar el show, alegando que esto olía más a compra de votos que a obra de caridad. Sin embargo, la Corte Suprema del estado le dio luz verde a la movida, y Musk logró soltar sus cheques sin que nadie lo detuviera. Ahora la gran pregunta es: ¿qué sigue? ¿Reparto de Teslas gratis para los que voten como él quiere? ¡Que alguien le avise a Jeff Bezos que está perdiendo la competencia del “millonario más excéntrico del año”!